¿Cómo
está tu Pensamiento?
Los
Sabios dicen que este mundo es un mundo de CONCIENCIA,
que es el resultado de la actividad del Segundo Logos
o Hijo
Divino, creador de todo lo que vemos, cuya esencia
es pura Conciencia. Las formas en la creación son sólo
concreciones de los pensamientos que la Conciencia engendra.
Se nos llama “Hijos de Dios”, por el
poder de pensar, y al pensar, elegir. Es
por ello que el estado de nuestros pensamientos determina
nuestra vida. “La energía sigue al pensamiento” dice
al aforismo. En lo que piensas, en eso te conviertes,
porque en realidad eres lo que piensas.
El pensamiento es un poder tan grande que asombra
ver cómo no
nos hemos destruido utilizándolo de una forma tan indebida.
Los pensamientos son como rayos que parten del pensador y van a otras
zonas e influyen en otras personas. El Maestro Omraam Mikhael Aivanhov
dice que existen pensamientos que flotan desde las épocas egipcia,
caldea, asiria e incluso atlante; algunos de estos pensamientos son
tan negativos que todavía están haciendo estragos, mientras
que otros, por el contrario, todavía son la fuente
de grandes bendiciones.
Los
pensamientos de la misma naturaleza se juntan, se refuerzan
y se amplifican. Hay pensamientos en todas las regiones
del espacio porque el universo entero no está poblado de otra cosa que
de pensamientos del Señor. El piensa y todas
las criaturas invisibles y visibles son sus pensamientos.
Nosotros
pensamos
en tanto que somos capaces de acercarnos a Dios, de
ser uno con su
Presencia. De lo contrario, son otros seres los que
piensan por nosotros.
A veces
nos visitan pensamientos luminosos, radiantes, de una
fuerza de luz muy grande y quedamos maravillados,
extasiados.
Si fueran
propios esos pensamientos, los podríamos repetir a voluntad,
pero no es así porque ha sido la gracia y
la misericordia divina, en forma de entidades, pensamientos
de luz, que
nos han visitado para alentarnos en el sendero.
Podemos
verlo de otra forma. Los pensamientos que la mente crea
son formas recipientes para recibir Ideas Divinas.
Para ello es necesario
que la forma sea adecuada. Los pensamientos confusos
no pueden albergar lo divino. Es como construir un recipiente
deficiente
incapaz de recibir el pensamiento de luz que puede
tener
una forma tan armoniosa como el triángulo equilátero o el círculo.
Te imaginas a un Maestro de la Jerarquía tratando de comunicarse
con un discípulo cuya mente esté siempre en agitación… es
imposible. El Maestro K.P.Kumar dice que los Maestros de Sabiduría
miran tan sólo la forma que tienen nuestros pensamientos,
no el contenido. Así saben, de una sola ojeada si pueden
o no establecer contacto. Una mente febril, agitada, que no sabe
callarse no puede participar de las tareas que hoy la Jerarquía
requiere de sus discípulos.
Por
este motivo es importante que reflexionemos en el estado
de nuestro pensamiento. Aunque el contenido esté en armonía
con la enseñanza, la forma puede estar distorsionada y termina
distorsionando el contenido. En su oración, el Maestro E.K.
nos pide: “Que hablemos el silencio sin romperlo…” El
Silencio que es el Dios del Norte, no es estar callado, sino es
el estado de profunda comunión con el trasfondo de la existencia,
con el Espíritu, con el “Yo Soy”. Es vivir en
la Presencia, de manera que cuando hablemos permanezcamos en ella. Ése
es el estado de conciencia de los Maestros.
En
nuestro caso, visitamos “el Silencio” pero apenas podemos
permanecer allí. ¿Has tratado alguna vez de no emitir
pensamientos? Parece que la mente se riera de nosotros cuando tratamos,
porque se dispara a emitir pensamientos como una ametralladora. ¿Que
nos aconsejan los Maestros? Para llegar al Silencio primero tenemos
que tener pensamientos coherentes, ordenados, armoniosos. Y una forma
de lograrlo es meditar en las figuras geométricas, como por
ejemplo, el círculo, el triángulo equilátero,
el cuadrado... Al mirarlos, los pensamientos se vuelven un poco más
regulares en nuestro subconsciente y podemos así regular nuestro
pensamiento. De ahí el gran poder que tienen los símbolos
sagrados.
El
sonido coherente ayuda a la formación de pensamientos coherentes.
Por este motivo, después de un tiempo de entonar mantrams, sonidos
sagrados que contienen los sonidos semillas de la creación,
se siente un estado de armonía y paz muy especial. Es el estado
de coherencia alcanzado por la entonación.
Cuando
hemos organizado bien la mente, ésta puede reflejar
al Alma. La mente es un principio reflector, así como
la luna. cuando los pensamientos están ordenados,
entre pensamiento y pensamiento aparece el alma, que
puede entonces, reflejarse en
la mente y tomar posesión de su instrumento,
el cuerpo, las emociones y el intelecto. Entonces
nuestra vida se llena de significado
y nuestros pensamientos reflejan nuestra naturaleza
divina. Una mente así no puede ser manipulada,
ni por la publicidad, ni por la propaganda
porque es suficientemente independiente de
los pensamientos
ajenos, los cuales puede analizar y decidir
si los toma o no. Cuando la contienda se establece
en el plano mental, como en nuestros
tiempos, mentes así son la garantía
del éxito
del Plan del Señor de la Civilización
de Acuario.
De
la mente coherente podemos pasar al otro estadio que
es un estado de no pensamiento. No es perder la mente
sino es
tener
la mente
pura, libre de pensamientos. Cuando
no hay ninguna forma de pensamiento en
el espejo de nuestra mente uno
puede verse
el rostro, podemos ver nuestro verdadero
Yo, podemos fundirnos con
la Presencia.
El Maestro CVV dio el mantram Nil None Naught Levels
(se pronuncia nil, non, nogt levels) como una fórmula de sonido para llegar
al estado de no pensamiento. Dijo: “Pronunciad esto
cerrando los ojos, y al cabo de unos años llegaréis
a este estado.”
Que
tu mente sea coherente y pueda reflejar tu verdadero
Ser, es nuestra plegaria para ti y los tuyos para este
nuevo año
2006.
Siempre desde
el alma,
Carmen Santiago
fdnpcaracas@yahoo.es
Volver